
método y autor

Apasionado por inspirar a otras personas a tocar la guitarra.
Método Paganini y Sergio Adriá
Un curso de guitarra pensado para empezar desde cero
El Método Paganini es un método de iniciación a la guitarra creado por Sergio Adriá y desarrollado para quienes quieren aprender a tocar partiendo desde cero, incluso sin conocimientos previos de teoría musical.
Su objetivo no es sustituir una formación musical completa ni convertir veinte semanas de práctica en años de estudio. Su propósito es mucho más concreto: conseguir que el alumno empiece a tocar, avance de forma perceptible y adquiera la confianza y las herramientas básicas necesarias para continuar aprendiendo.
El método combina progresivamente acordes, digitación, cambios de posición, ritmos, punteos, escalas y técnicas de guitarra, introduciendo la terminología y la teoría musical poco a poco, cuando resultan necesarias para comprender lo que se está haciendo.
Está organizado en 20 lecciones, distribuidas en dos niveles, y concebido para desarrollarse aproximadamente en 20 semanas, con práctica regular.
Puede realizarse con guitarra española, acústica o eléctrica y está especialmente pensado para principiantes.
Más de 8.000 alumnos han realizado ya el curso.
Aprender tocando
Una de las ideas fundamentales del Método Paganini es evitar que la primera experiencia con la guitarra se convierta en una acumulación de conceptos abstractos.
Desde las primeras lecciones el alumno toca.
Aprende un acorde, ejercita la digitación, practica el cambio entre posiciones, realiza pequeños punteos y utiliza esos recursos dentro de ejercicios musicales. Las dificultades aparecen progresivamente y los contenidos nuevos se apoyan en habilidades trabajadas anteriormente.
El método utiliza además distintos recursos visuales y auditivos: gráficos, tablaturas, vídeos, ejemplos sonoros, ejercicios de práctica y actividades de repaso. La gamificación y el reconocimiento del progreso forman también parte de la experiencia.
El objetivo es generar una curva de aprendizaje progresiva, en la que el alumno pueda percibir que cada semana sabe hacer algo que antes no podía hacer.
No se trata solamente de aprender posiciones de acordes. Se trabaja también la coordinación de ambas manos y se introducen gradualmente recursos característicos de la guitarra como el slide, hammer-on, pull-off, bending, palm mute o tapping, además del trabajo con escalas y punteos.
El Método Paganini pretende ofrecer así una primera visión suficientemente amplia del instrumento para que, una vez terminado, cada alumno pueda decidir hacia dónde quiere continuar: acompañamiento, guitarra eléctrica, rock, blues, guitarra acústica, improvisación, formación musical reglada o cualquier otro camino.
Un método nacido desde el lugar del principiante
Antes de estudiar música académicamente, yo también fui ese alumno que empieza sin saber teoría musical.
Aprendí guitarra durante años de forma autodidacta: escuchando discos, intentando reproducir lo que hacían otros guitarristas, probando posiciones, equivocándome, corrigiendo y pasando muchas horas con el instrumento.
Por eso conozco bien la sensación de quien tiene una guitarra entre las manos y todavía no dispone de un mapa para entenderla.
Esa experiencia ha influido profundamente en la manera en que está construido el Método Paganini.
El método no parte de la perspectiva del músico que ya conoce la solución, sino que intenta conservar también la perspectiva de quien todavía no sabe qué pregunta tiene que hacer.
Más adelante comencé a impartir clases particulares presenciales de guitarra a alumnos que partían desde cero. Fue allí, observando sus dificultades, sus progresos y los puntos en los que aparecía la desmotivación, donde empezó a tomar forma el método.
En 1992 organicé por escrito aquella forma de enseñar: una progresión práctica basada en acordes, ejercicios de digitación, cambios, ritmos, punteos y canciones. Décadas después, las posibilidades de Internet, el vídeo y los recursos interactivos permitieron transformar aquella idea en un curso online.
Tras estudiar Pedagogía y Didáctica de la Música durante mi formación universitaria, fui animado a adaptar y desarrollar aquel método utilizando las posibilidades que ofrecían las nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza.
En 2018 publiqué su primera versión online bajo el proyecto Curso Guitarra Online. Desde entonces el método ha continuado revisándose y evolucionando hasta convertirse en el curso completo y gratuito que hoy se ofrece en cursoguitarragratis.com.
Sobre el autor
Sergio Adriá
Mi relación con la guitarra y con la música se ha desarrollado durante más de 35 años desde ámbitos muy diferentes.
Durante años trabajé profesionalmente como guitarrista solista con guitarra eléctrica, tanto en directo como en estudio, realizando giras y participando en producciones musicales.
Esa experiencia permite conocer aspectos del instrumento que difícilmente aparecen en un manual: guitarras, amplificadores, pedales y multiefectos, conexiones, ruidos de masa, cambios de programa que llegan tarde en directo, problemas de señal o todas esas pequeñas dificultades que aparecen cuando el equipo deja de estar en una habitación y tiene que funcionar realmente sobre un escenario.
También he trabajado como guitarrista de estudio durante más de veinte años, participando en distintas producciones musicales.
Como demostrador en feria internacional de música tuve además que interpretar algunos de los solos más reconocibles de grupos y artistas como Dire Straits, Pink Floyd, Toto o Scorpions, y fui endorser de Optima Gold Strings, las conocidas cuerdas bañadas en oro de 24 quilates.
Sonido y producción musical
Mi trayectoria como guitarrista se desarrolló paralelamente a mi formación y actividad en el mundo del audio.
Me titulé como Técnico de Sonido y posteriormente como Diplomado Técnico en Sistemas de Audio y Sonorización por la Universidad de Valencia, especializándome además en técnicas de grabación y mezcla en The Recording Workshop en Londres.
El conocimiento técnico del sonido aporta otra perspectiva sobre la guitarra: niveles y recorridos de señal, impedancias, conexiones, ecualización, procesado, amplificación y las causas técnicas de muchos problemas que el músico encuentra habitualmente.
Posteriormente puse en marcha un estudio de grabación y compañía discográfica, desarrollando mi actividad como productor musical e ingeniero jefe en ars studios, Valencia.
Como productor musical he trabajado con músicos y bandas desde el otro lado del cristal: elección de timbres, combinación de amplificadores y guitarras, técnicas microfónicas, utilización de previos, arreglos y búsqueda del sonido adecuado para una producción.
Trabajar en un estudio permite además conocer algo todavía más importante: a los propios músicos. Sus expectativas, inseguridades, objetivos, virtudes, dificultades y la enorme variedad de maneras de entender un instrumento.
Durante ese recorrido he asesorado a numerosas bandas y artistas y propuesto técnicas de guitarra y arreglos para sus producciones.
Formación musical y docencia superior
Con los años completé también mi formación académica como Graduado en Música por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y posteriormente cursé el Máster en Investigación Musical de UNIR, profundizando, entre otros ámbitos, en las tecnologías aplicadas al análisis de la interpretación musical.
He ejercido como profesor de Producción Musical, Marketing y Tecnología Musical en el Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha, impartiendo docencia en estudios superiores.
La enseñanza superior proporciona otra perspectiva diferente: obliga a pensar en objetivos, competencias, secuenciación de contenidos, progresividad, actividades y evaluación.
Todo ello ha influido también en las sucesivas revisiones del Método Paganini.
Actualmente trabajo como Jefe Técnico Audiovisual de CaixaForum València, en el edificio Àgora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Continuar profesionalmente en contacto con espectáculos, artistas, músicos y producciones permite observar de primera mano los equipos, riders y necesidades técnicas actuales de guitarristas y bandas. La música y su tecnología no son para mí únicamente algo que estudié o ejercí en el pasado: continúan formando parte de mi actividad profesional cotidiana.
La experiencia no basta para enseñar
Ser guitarrista profesional, técnico de sonido, productor musical, propietario de un estudio o profesor de enseñanza superior no garantiza ser un buen profesor de guitarra.
Todas esas experiencias aportan conocimientos y puntos de vista distintos, pero enseñar requiere algo más.
La base de mi manera de entender la enseñanza está en la vocación, la actitud de servicio, la empatía con quien está aprendiendo y la voluntad de revisar continuamente aquello que puede explicarse o practicarse mejor.
Haber empezado de forma autodidacta me permite recordar el punto de vista del principiante.
Haber enseñado a alumnos desde cero permite conocer dónde suelen aparecer las dificultades.
Y haber seguido aprendiendo, tocando, produciendo, enseñando y trabajando con músicos durante décadas permite continuar revisando el método en lugar de considerarlo terminado.
El Método Paganini es el resultado de ese proceso.
Toda esa experiencia se ha volcado en un curso cuyo propósito sigue siendo el mismo que cuando impartía aquellas primeras clases: ayudar a que una persona que todavía no sabe tocar descubra que sí puede hacerlo y quiera continuar aprendiendo.
¿Por qué se llama Método Paganini?
Niccolò Paganini fue uno de los grandes virtuosos de la historia de la música. Aunque es recordado principalmente como violinista, también tocaba la guitarra, instrumento que formó parte de su vida y de su actividad como compositor.
Paganini convirtió el dominio técnico del instrumento en un elemento esencial de su lenguaje musical. Sus obras exigen coordinación, precisión, velocidad y destreza, y su extraordinaria reputación como intérprete llegó a adquirir dimensiones casi legendarias.
Su virtuosismo influyó además en otros grandes músicos. Franz Liszt, impresionado por Paganini, trasladó aquella idea de dominio instrumental al piano y compuso sus célebres estudios inspirados en él.
Cuando buscaba un nombre para este método de guitarra, Paganini representaba precisamente una de las ideas que quería transmitir: la destreza instrumental puede desarrollarse mediante un trabajo progresivo y sistemático.
El Método Paganini no pretende, naturalmente, convertir a un principiante en un virtuoso en veinte semanas.
El nombre es un homenaje y una fuente de inspiración.
Representa la importancia de la digitación, la coordinación, la práctica y el dominio progresivo del instrumento, aplicados aquí a un objetivo mucho más sencillo y cercano: que alguien que empieza desde cero consiga tocar acordes, punteos y técnicas básicas, gane confianza con la guitarra y descubra hasta dónde quiere llegar con ella.
