
¿Estoy preparado para pasar al siguiente nivel con la guitarra?

Llega un momento en el aprendizaje en el que uno se pregunta:
¿Ya estoy preparado para aprender técnicas más expresivas, punteos y recursos algo más avanzados?
En el Método Paganini ese punto coincide, aproximadamente, con el paso al Nivel 2.
No hace falta tocar rápido ni hacer nada espectacular.
La prueba es mucho más sencilla: comprobar si las bases ya empiezan a salir con cierta naturalidad.
Los acordes que deberías conocer
Como base para tocar canciones y enfrentarte después a posibles punteos, deberías poder formar sin demasiada dificultad estos acordes:
MI mayor
LA mayor
RE mayor
MI menor
DO mayor
LA menor
RE menor
FA mayor con cejilla
SOL mayor
No significa que tengan que salir perfectos al 100 % ni que nunca falle una cuerda.
La idea es que ya no tengas que pensar demasiado en dónde va cada dedo.
Cambios de acordes que deberían empezar a ser fluidos
También conviene comprobar si puedes hacer cambios relativamente rápidos entre algunos grupos básicos de acordes.
Por ejemplo:
DO mayor – LA menor – RE menor – SOL mayor
LA mayor – RE mayor – MI mayor
DO mayor – MI menor – SOL mayor
Aquí lo importante no es correr.
Lo que buscamos es que el cambio empiece a ser fluido, sin detener completamente el ritmo cada vez que pasas de una posición a otra.
La escala pentatónica de LA menor
Otra referencia importante es poder tocar la escala pentatónica de LA menor, empezando en el quinto traste de la sexta cuerda.
Deberías poder subirla y bajarla sin demasiadas dudas y sin perderte constantemente entre las cuerdas.
No necesitas velocidad.
Necesitas control.
Alternar entre acordes y escala
Aquí aparece uno de los puntos que realmente marcan un pequeño salto de madurez.
Prueba a alternar entre:
Escala pentatónica de LA menor → acorde de LA mayor
y después entre:
Acorde de DO mayor → escala pentatónica de LA menor, comenzando en la nota LA del quinto traste de la sexta cuerda.
Si puedes pasar de una cosa a otra con cierta naturalidad, significa que tu mano empieza a entender el mástil de una forma menos rígida.
Ya no estás pensando solo en “acordes por un lado” y “escalas por otro”.
Empiezas a moverte entre ambos mundos.

¿Qué significa estar preparado?
No significa tocar rápido.
No significa tocar sin errores.
Y tampoco significa que ya seas un guitarrista avanzado.
Significa algo mucho más concreto:
las bases ya no ocupan toda tu atención.
Cuando sabes colocar los acordes, cambiarlos con cierta fluidez tocando un ritmo básico y recorrer una escala básica sin perderte, empiezas a liberar atención para aprender nuevas técnicas.
Ahí es donde tiene sentido avanzar hacia recursos como bendings, hammer-on, pull-off, vibrato, glissando, tapping y otras formas de expresión.
El punto de inflexión
Ese es, para mí, uno de los momentos más interesantes del aprendizaje.
Al principio casi toda nuestra energía se dedica a conseguir que los dedos lleguen a su sitio.
Después llega un momento en el que empiezan a obedecer.
Y entonces podemos comenzar a preocuparnos no solo por qué nota tocar, sino por cómo hacerla sonar.
Ese es el punto de inflexión.
Si ya puedes hacer todo lo anterior con cierta soltura, probablemente estás preparado para afrontar el Nivel 2 del Método Paganini.



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