Un cambio de acordes que te fascinará: la progresión I–vi–ii–V

¿Qué es una progresión armónica? ¿Solo unos acordes detrás de otros? ¿Y esos números romanos qué son, una fecha?
Vamos paso a paso.
Seguro que conoces las notas de la escala de Do mayor:
Do – Re – Mi – Fa – Sol – La – Si – Do
Podemos numerarlas:
Do es el primer grado (I),
Re el segundo (II),
Mi el tercero (III)… hasta Si (VII).
Al llegar otra vez a Do, volvemos al primero.
Ahora vamos a construir un acorde. Empezamos en Do y escogemos una nota sí y otra no: Do – Mi – Sol. Nos hemos saltado Re y Fa. Así obtenemos el acorde de Do mayor, el primer grado de esta tonalidad. Lo llamamos tónica: es nuestro punto de descanso, como volver a casa.
Hacemos lo mismo con los otros acordes de nuestra progresión:

¿Te has fijado en las minúsculas? Escribimos vi y ii porque, en la tonalidad de Do mayor, los acordes de La y Re son menores. Las mayúsculas I y V indican acordes mayores. Por eso verás esta progresión escrita como I–vi–ii–V.
¿Qué hace que este ciclo tienda a repetirse?
¿Por qué apetece volver a empezar?
Cada acorde tiene un papel en este pequeño recorrido:
I — Do mayor: estamos en casa. Es el acorde más estable, el que da nombre a la tonalidad. Sientes reposo o paz, cada vez que vuelves a él.
vi — La menor: seguimos cerca de casa. El acorde de La menor contiene La – Do – Mi; comparte Do y Mi con el acorde de Do mayor. Cambia el color del sonido, pero la sensación de descanso no desaparece del todo.
ii — Re menor: empezamos a alejarnos. Nos prepara para el siguiente acorde y crea una expectativa suave.
V — Sol mayor: queremos regresar. Aquí aparece más tensión. Su nota Si está a un paso de Do y recibe el nombre de sensible. Cuando volvemos de Sol mayor a Do mayor, sentimos que el recorrido llega a su destino.
Prueba a tocar Do – La menor – Re menor – Sol mayor y repite la secuencia. Después del Sol, escucha lo bien que sienta volver al Do.
Ahí tienes una progresión armónica: los acordes no solo van uno detrás de otro; crean un movimiento que tu oído puede seguir.
Este cambio aparece, con distintas variaciones, en muchísima música.
Pero por ahora no hace falta memorizar todos los nombres: tócalo despacio, escucha lo que ocurre y disfruta de ese regreso a casa.
Sígueme en el Método Paganini para aprender más sobre guitarra, siempre paso a paso.



Comentarios