¿Qué diferencia hay entre una lista de reproducción de YouTube y el Método Paganini?

En YouTube podemos encontrar miles de vídeos excelentes para aprender guitarra.
Podemos buscar cómo hacer un acorde, cómo tocar una canción, una escala, un ritmo o una técnica concreta. Incluso hay profesores que organizan sus vídeos en listas de reproducción y acompañan las explicaciones con enlaces a partituras, tablaturas, metrónomos o documentos descargables.
Entonces puede surgir una pregunta razonable:
¿Qué diferencia hay entre seguir una lista de reproducción de YouTube y hacer el Método Paganini?
La diferencia principal no está en el vídeo.
Está en todo lo que ocurre alrededor del vídeo.

El vídeo es solo una parte de la lección
En el Método Paganini cada contenido intenta ofrecer distintas formas de recibir la misma información.
Cuando aprendemos un acorde, por ejemplo, no tenemos únicamente a un profesor explicándolo delante de una cámara.
Disponemos de un gráfico animado del mástil, con codificación mediante colores y números de dedos, para ver con claridad dónde colocar cada uno.
Podemos escuchar cómo debe sonar a toque de botón.
Tenemos tablatura y partitura descargables en PDF cuando el ejercicio lo necesita.
Y en muchos ejercicios podemos ver, además del gráfico animado del mástil, el vídeo de la tablatura o la partitura y un puntero que avanza siguiendo cada nota.
Así podemos relacionar tres cosas:
lo que vemos escrito, lo que escuchamos y lo que debemos hacer sobre el mástil.
No es necesario saber leer música previamente.
Precisamente una de las ideas es que el alumno vaya familiarizándose progresivamente con las notas del pentagrama y su relación con los trastes de la guitarra.
Las herramientas están dentro del propio entorno de aprendizaje
Cuando practicamos necesitamos constantemente pequeñas herramientas.
Afinar.
Comprobar un acorde.
Escuchar cómo debería sonar una nota.
Practicar con metrónomo.
Todo eso podría buscarse en otras páginas o aplicaciones. Pero cada vez que abandonamos una lección para buscar otra herramienta rompemos un poco la concentración.
Por eso hemos ido incorporando estos recursos al propio Método Paganini.
La Guitar Toolbox reúne un afinador por referencia, un metrónomo y una biblioteca de acordes básicos. Además, en el buscador de acordes podemos pulsar sobre las distintas notas del gráfico y escucharlas individualmente.

La idea es muy sencilla:
menos tiempo buscando herramientas y más tiempo tocando.
El metrónomo no aparece simplemente porque exista
Este punto es importante.
Añadir un metrónomo a una web es fácil.
Lo verdaderamente importante desde el punto de vista docente es decidir cuándo debe utilizarlo el alumno.
Si todavía estás pensando dónde colocar cada dedo, probablemente no sea el momento de preocuparte por seguir un metrónomo.
Primero aprendemos el movimiento libremente.
Después podemos empezar a sentir el pulso.
Y cuando tenemos cierto control incorporamos el metrónomo.
Un método de enseñanza no consiste únicamente en decidir qué enseñar.
También consiste en decidir cuándo enseñarlo.
Tocar con el profesor, pero solo con lo que ya sabes
En cada lección intento que exista también un momento musical.
No se trata simplemente de hacer ejercicios aislados.
El alumno puede tocar conmigo, pero mediante un sistema de andamiaje: él interpreta únicamente aquello que ya ha aprendido y el resto de la música está previamente grabado.
De esta forma puede participar en una pequeña interpretación musical mucho antes de tener los conocimientos necesarios para tocar todas las partes.
Poco a poco ese andamiaje se retira.
El objetivo final no es que el alumno dependa eternamente del profesor, de una tablatura o de un gráfico.
El objetivo es exactamente el contrario:
que cada vez necesite menos ayuda.
También hay gamificación
Aprender un instrumento requiere repetición.
Y repetir no siempre resulta divertido.
Por eso hemos incorporado pequeños elementos de gamificación: recompensas al finalizar cada lección, la canción junto al profesor y otros recursos que iremos desarrollando.
Pero la gamificación no debería convertirse en el objetivo.
No queremos que el alumno consiga puntos.
Queremos que consiga tocar mejor la guitarra.
Si una animación, una recompensa o una prueba consigue que practique un poco más y disfrute haciéndolo, entonces tiene sentido.
Un método que no está terminado
Quizá esta sea para mí la diferencia más importante.
El Método Paganini no es una colección cerrada de veinte lecciones que se grabaron un día y quedaron terminadas para siempre.
Es un método vivo.
Se revisa.
Se amplía.
Se reorganiza.
Se incorporan herramientas cuando pueden mejorar el aprendizaje.
Y también se pueden eliminar o modificar cosas cuando la experiencia demuestra que no funcionan tan bien como esperábamos.
La docencia es un proceso continuo.
El profesor presenta un conocimiento, observa si llega al alumno, evalúa las dificultades y modifica la forma de enseñar cuando es necesario.
La revisión pedagógica forma parte del método
El Método Paganini está desarrollado y revisado por mí, Sergio Adriá.
Soy graduado en Música y Máster en Investigación Musical, y llevo más de 35 años vinculado profesionalmente a la guitarra, tanto en estudio como en directo.
También he sido profesor de enseñanzas superiores en el Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha.
Mi docencia allí pertenecía a otra disciplina, pero trabajar en enseñanza superior implica algo que resulta directamente aplicable a cualquier proceso educativo: diseñar y revisar una guía docente.
Es decir:
contenidos, objetivos, metodología, temporalización, actividades y evaluación.
Ese mismo principio intento trasladarlo al Método Paganini.
No basta con tener buenos contenidos.
Hay que preguntarse constantemente:
¿están llegando al alumno de la mejor manera posible?
Todo centralizado, gratuito y sin publicidad
En un vídeo de YouTube podemos encontrar una explicación magnífica y después un enlace a un PDF.
En otro sitio podemos abrir un metrónomo.
En otro, buscar el acorde.
En otra aplicación, afinar.
Todo eso funciona.
El Método Paganini intenta hacer algo diferente:
centralizar el proceso de aprendizaje en una experiencia coherente.
Lección, gráfico, escucha, vídeo, tablatura, partitura, metrónomo, afinador, acordes y actividades forman parte del mismo entorno.
Sin publicidad.
Sin tener que ir saltando continuamente de una aplicación a otra.
Y de forma gratuita.
Porque la diferencia no está en tener más recursos.
Está en conseguir que esos recursos aparezcan cuando realmente pueden ayudar al alumno a aprender.
¿Empezamos?



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